Las Pymes han comenzado a incorporar modelos de gestión en el área de Recursos Humanos. La importancia de escuchar a su gente es el gran obstáculo a vencer.
Analía Blaistein y Lily Epelbaum*

En los últimos tiempos gran cantidad de empresas (muchas de ellas PyMEs) han puesto el foco en generar un intercambio más fluido con sus empleados, procurando favorecer el desempeño de los recursos humanos, comprendiendo cómo fortalecer su crecimiento profesional y personal, y fundamentalmente, para que resulte de gran impacto en la productividad del negocio.
La implementación de acciones en este campo es visualizada cada vez más como una clara oportunidad de enriquecimiento mutuo.
Sin embargo, las empresas frecuentemente pasan por zonas de turbulencia. Esto sucede ante la evidencia o percepción de que algo no está bien y / o que hay situaciones problemáticas o conflictivas con el personal que es necesario identificar y resolver; o cuando atraviesan etapas de crecimiento, lo que resulta en estados de incertidumbre propias del cambio. Es factible también que se trate de la voluntad de la Dirección de optimizar el rendimiento de la empresa sin que aún existan estas evidencias de manera clara.
Este pasaje de un estado de certidumbre a otro novedoso es siempre complejo, y genera inquietudes e interrogantes en quienes las dirigen acerca de cómo hacer frente al proceso de transformación: lo que antes resultaba efectivo y sencillo en el modo de gestionar a los recursos humanos, deja de serlo.
Ello deriva en que a los líderes les surgen interrogantes e inquietudes, y desconocen mayormente cómo canalizarlos, a quién dirigirse o qué hacer.
Las organizaciones con dotaciones inferiores a 70 personas no suelen contar, justificadamente, con personal interno capacitado para diagnosticar la situación y, en muchos casos incluso por razones de confidencialidad y / u objetividad prefieren que la asistencia técnica sea externa. De allí que profesionales del área de los recursos humanos somos consultados a menudo en estas instancias.

Ante la convocatoria, la creencia que más frecuentemente escuchamos es que la toma de decisiones acerca de los cambios debe realizarse internamente y dentro de la escala jerárquica superior (dueños, gerentes, responsables de área) y, en contadas ocasiones, por terceros –consultores de Recursos Humanos - pero sin involucrar al resto del personal.
Es parte de nuestra tarea ayudarlos a descubrir la importancia de escuchar a su gente, de generar los espacios mencionados anteriormente y canales de comunicación que permitan, por distintas vías y a través de diferentes herramientas, tener información permanente de lo que está sucediendo con su personal y con su empresa.
Hay una variada gama de herramientas de medición, de evaluación y de comunicación que están a disposición de las organizaciones y que se adecuan a los distintos estadios por los que una empresa transita, acordes a las necesidades que se detecten.
A modo de síntesis se describen aquí algunas de las herramientas que podemos implementar para acompañar a las empresas en esos procesos y etapas:
En este recorrido se vuelve necesario para la organización saber dónde está, decidir a dónde se quiere ir y planificar el modo más eficiente de llegar.
Los profesionales especializados en consultoría de Recursos Humanos nos ocupamos de identificar los problemas y proponer soluciones adecuadas a cada empresa.
El éxito de la labor empresarial dependerá de cómo se gestione a las personas.*Servicio de Empleo de Asociación Mutual Israelí Argentina (AMIA).

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