Emprendimientos Tecnologías para la Vida es una empresa social que difunde tecnologías de primera necesidad para mejorar la calidad de vida de las personas en zonas carenciadas. Fabrican y comercializan la bomba de soga para extraer agua a menor costo y esfuerzo.
Gustavo Genusso es ingeniero nuclear y su desvelo era distribuir tecnología apropiada para mejorar la calidad de vida de la gente. Desde 1989 dirige Gente Nueva, una fundación dedicada a la educación y promoción comunitaria en San Carlos de Bariloche,en la provincia de Río Negro, que trabaja en conjunto con los sectores más marginados para concretar proyectos que surjan de las necesidades de la comunidad. Hace 2 años y medio, en el barrio Virgen Misionera, en un taller situado a 7 kilómetros del Centro Cívico, lanzaron Emprendimientos Tecnologías para la Vida (ETV), una empresa social que difunde tecnologías de primera necesidad y que tiene como producto identificador la bomba de soga que se utiliza para extraer agua a menor costo y esfuerzo.

Ahora, ¿por qué se denominan una empresa social? “Somos una empresa social porque estamos alineados con la misión de Gente Nueva, los operarios son de sectores vulnerables y buscamos mejorar la calidad de vida de la gente”, explica Genusso.
Tanto el desarrollo como la fabricación de la bomba se realizan íntegramente en Bariloche. En un principio, realizaron convenios en desarrollos tecnológicos con empresas y con el Centro Atómico de Bariloche y gran parte de la distribución está pensada en alianzas con organizaciones sociales públicas y privadas.
El rescate y adaptación del artefacto usado cientos de años atrás fue mérito del ingeniero del Centro Atómico, Sebastián Gortari. Actualmente se producen dos modelos: la “petiza” y la “jirafa”. La primera se instala a ras del suelo, la descarga del agua bombeada está a 50 centímetros de la base de la bomba y se usa para llenar baldes, bebederos y riego por canal. “Esta soga, impulsada por una polea, sube por adentro de un tubo plástico. De esta manera, el agua se introduce entre los pistones de la soga y viaja hacia arriba donde un caño en derivación permite que sea descargada a un tanque de almacenamiento. Este tipo de bomba tiene un costo es de $ 700”, aclara el experto.
La bomba “jirafa”, en cambio, permite elevar el agua desde la napa hasta aproximadamente cinco metros y medio del nivel del suelo, con un diseño adecuado para conectar a las cañerías. A partir de este sistema se logra abastecer a varios tanques ubicados en distintas alturas. Por ejemplo, uno con la descarga a tres metros del suelo para riego y el otro a cinco metros para llenar el tanque de la casa. Si bien el costo es mayor, $ 1.400, a un ritmo normal una bomba de 12 metros de profundidad extrae 40 litros por minuto.
Según explican desde la empresa, este sistema ya está funcionando en varias provincias argentinas gracias al trabajo de distintas organizaciones que llevan el producto a los lugares más necesitados. En Salta, por ejemplo, junto con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Fundación Fundapaz, asisten a 20 familias, en Jujuy, con la comunidad Warmis, 40 familias ya hacen uso de la bomba de soga y también en sectores de Neuquén, Santiago del Estero y Río Negro.

Juan Ignacio Gazzotti, integrante del equipo técnico del INTA, en la provincia de Salta, destaca la practicidad y responsabilidad con que ETV trabaja a pesar de las distancias que los separan, con los materiales adquiridos y con los tiempos. Según Gazzotti, esta tecnología tuvo un alto impacto en la zona y ha sido validada como innovación y alternativa para la extracción de agua en la región de la Puna ya que se obtienen mayores volúmenes en menor tiempo y esfuerzo. “En la zona las familias rurales de origen aborigen Atacama, mayoritariamente compuesta por niños, mujeres y ancianos, se encargan de obtener el agua para todas las actividades domésticas y productivas mediante baldes. Por lo tanto, la implementación de una tecnología como ésta permite disminuir los esfuerzos y los tiempos asignados a esta actividad”, precisa el representante del INTA.
Poder sacar agua eficientemente con menor esfuerzo para el riego y mejorar la salud, son los dos beneficios más importantes que produce la bomba de soga, sin ningún tipo de efectos adversos sobre el ambiente. Los diseñadores indicaron que la bomba se acciona en forma manual, pero la baja potencia requerida la hace apta para otros medios alternativos, como energía animal, eólica, pequeños motores a explosión o eléctricos alimentados por paneles fotovoltaicos.
El año pasado ganaron el BID Challenge Argentina 2008, certamen que premia planes que se destacan por ser innovadores, escalables y con un impacto positivo en el desarrollo sustentable de su región. Les entregaron $ 9.000 y les pagaron el viaje a Holanda para participar del International Finalist Week, en Amsterdan, que les permitió acceder a ronda de inversores, punto clave para que este sistema funcione. Sin embargo, “los inversores tienen que pensar como nosotros; la ganancia no es sólo ganar plata sino calidad de vida para toda la gente - sentencia Gustavo Genusso-. Y, además, deben aceptar que el recupero de la inversión y las ganancias llegan en forma más lenta, con los tiempos de los emprendimientos sociales.

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